domingo, 14 de agosto de 2011

 

La silla que besa vacas

 

En la casa de Don Pepito había una singular particularidad.

Algunos vecinos del entorno huían de las noches con luna

llena porque según sus razones, la vieja casa de la esquina

se ponía de fiestas sin razones.                                                                                                                               

                            

Comentaban  que las ollas bailaban, los cuadros vigilaban,

las lámparas cocinaban y los tapetes tomaban… nunca

salían de casa porque era condenado y solían quedarse  

sin poderes exclusivos.                                                                   

 

 Pero, la silla de Don Pepito no obedecía ninguna orden

y sin pensarlo entre el desorden , decidió salir corriendo.

¡Se fue a todo velocidad sin querer parar¡ en defecto sus

poderes se agotaron y acostado, inerte en el campo,

cerca de una vaca quedo.

 

La vaca extrañada la miro y siguió rumiando  con

precaución . La silla de Don pepito profundo respiro y

cada noche de luna llena se lamentaba por su decisión.    

 

La vaca poco al tiempo se enamoro y con un beso a la

silla la levanto. Silla descubrió el secreto de la vida con

amor y desde las siguientes noches… la silla besa a vacas

que le dan vida con amor.

 

Autora: Yesenia Natalia Orjuela

Universidad Distrital

VII semestre

 

 

1 comentario: